Oaxaca, Oax., 30 de noviembre de 2025.– En el marco del Primer Domingo de Adviento, el arzobispo de Antequera Oaxaca, Mons. Pedro Vázquez Villalobos, exhortó a la comunidad católica a iniciar el nuevo año litúrgico con una preparación profunda del corazón y una vida orientada al bien, dejando atrás “las obras de las tinieblas”.
Durante su homilía, el prelado recordó que la Iglesia concluyó recientemente el año litúrgico con la festividad de Cristo Rey del Universo, y señaló que este nuevo ciclo representa un tiempo propicio para la reflexión espiritual.
“La más importante preparación está en el interior de cada uno de nosotros”, afirmó, invitando a que los fieles no se limiten a los signos externos propios de la temporada navideña, sino que cultiven virtudes y buenas acciones.
“El mal nunca será bendición”
El arzobispo llamó a rechazar la tentación de creer que las obras malas pueden traer beneficios duraderos, advirtiendo que “tarde o temprano vendrán las consecuencias de la maldad”. Subrayó que la vida cristiana debe orientarse hacia la luz, entendida como la práctica del bien cotidiano.
“Ustedes son la luz del mundo… que sus obras brillen ante los hombres”, recordó citando las palabras de Jesús, insistiendo en que los fieles deben ser testimonio vivo en sus hogares, trabajos y comunidades.
Reflexión sobre la vida y la muerte
Mons. Vázquez Villalobos también abordó temas sensibles relacionados con el respeto a la vida, desde su concepción hasta la muerte natural. Señaló que la existencia humana es don de Dios y criticó decisiones humanas que buscan determinar quién nace o quién muere, invitando a los presentes a confiar en la voluntad divina.
“Estemos preparados”
El arzobispo pidió a los creyentes mantenerse en estado de vigilancia espiritual, haciendo el bien en sus actividades cotidianas. “Cuando Dios los llame, quiere encontrarlos cumpliendo con su deber”, expresó, ejemplificando escenas de la vida diaria donde un hombre o una mujer pueden santificarse mediante el trabajo honesto.
Asimismo, llamó a que las familias y comunidades se preparen para recibir la Navidad en un ambiente de paz, preguntándose si el país y los hogares están listos para acoger al Mesías con buena voluntad.
Invitación a caminar juntos en el Adviento
Finalmente, el prelado deseó una “feliz primera semana de Adviento” e invitó a la feligresía a seguir el ejemplo de la Virgen María en este tiempo de preparación:
“Que la Madre del Salvador nos acompañe a los que peregrinamos en este tiempo”.

