Oaxaca de Juárez, Oax., 13 de marzo de 2026. Luego de encabezar la Secretaría de Finanzas del Gobierno de Oaxaca, Farid Acevedo López deja el cargo en medio de reconocimientos a su desempeño en el manejo de la hacienda pública estatal, una gestión que se distinguió por la disciplina fiscal, el fortalecimiento de la recaudación propia, la contención del gasto y el impulso a la inversión pública sin contratar un solo peso de deuda adicional. El gobernador Salomón Jara Cruz también destacó públicamente su labor a través de un mensaje difundido en redes sociales este viernes.
La salida de Acevedo López ocurre en un momento de definiciones políticas, pues distintas versiones apuntan a que su renuncia estaría vinculada con una posible participación en el proceso para la rectoría de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO) para el próximo periodo. Aunque hasta ahora esa aspiración no ha sido formalizada públicamente por él, diversos reportes y publicaciones en redes locales ubican esa posibilidad como el siguiente paso en su trayectoria.
Durante su gestión al frente de Finanzas, uno de los ejes centrales fue el ordenamiento de las finanzas estatales. De acuerdo con información oficial del Gobierno de Oaxaca, en tres años se pagaron 15 mil 14 millones de pesos de pasivos heredados por administraciones anteriores, lo que permitió reducir el saldo total de obligaciones de 35 mil 212 millones a 26 mil 281 millones de pesos. Ese resultado, según la administración estatal, fue posible sin recurrir a nuevo endeudamiento bancario ni a créditos de corto o largo plazo.
En ese mismo balance, el gobierno estatal subrayó que se liquidaron 6 mil 991 millones de pesos por concepto de servicio de deuda con instituciones financieras, además de 8 mil 23 millones de pesos correspondientes a obligaciones con dependencias federales. La estrategia, sostenida bajo una lógica de disciplina presupuestaria, buscó liberar presión sobre las finanzas públicas y sanear adeudos históricos que durante años limitaron la capacidad de maniobra del estado.
Otro de los rubros que marcó su paso por la dependencia fue el crecimiento de la inversión pública. Datos oficiales indican que en 2025 ésta ascendió a 12 mil 422 millones de pesos, por encima de los 9 mil 688 millones de 2024, lo que representó un aumento de 2 mil 734 millones de pesos. El Gobierno de Oaxaca reportó además la autorización de 3 mil 173 proyectos al cierre del ejercicio, orientados principalmente a infraestructura social, caminos, educación, salud y vivienda, con énfasis en regiones y municipios con mayores rezagos.
La narrativa construida alrededor de su gestión también destaca la planeación estratégica de la inversión pública, con prioridad en los municipios con mayores carencias, sin dejar de atender al resto del estado. Bajo esta lógica, los recursos se alinearon a los ejes del Plan Estatal de Desarrollo y a programas con impacto directo en el bienestar de la población, al tiempo que se mantuvo la evaluación del cumplimiento de objetivos y políticas públicas.
En materia de ingresos, la administración de Acevedo López impulsó el fortalecimiento de la recaudación propia y la modernización de los sistemas de cobro. El Gobierno estatal reportó que en 2025 los ingresos de gestión crecieron 5.19% respecto al ejercicio anterior, lo que permitió instrumentar estímulos y mecanismos para facilitar el cumplimiento fiscal y reducir costos de formalización para la ciudadanía contribuyente. A ello se sumó una estrategia de digitalización y mejora tecnológica dentro de la Secretaría de Finanzas para eficientar procesos y servicios.
Otro elemento que fue presentado como uno de los avances técnicos de la dependencia es la consolidación de instrumentos financieros para la atención de contingencias, entre ellos un esquema paramétrico que permitiría disponer de recursos de manera más ágil frente a fenómenos como sismos o huracanes, evitando procesos burocráticos prolongados y acelerando la respuesta institucional en escenarios de emergencia. Este tipo de mecanismos forma parte del modelo de previsión financiera que la administración estatal ha defendido como una de sus fortalezas.
Además, durante su encargo se reportó una mejora en las calificaciones crediticias, atribuida por el gobierno a factores como la calidad de la información financiera, la rendición de cuentas ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la estabilidad en el manejo de la deuda, la sostenibilidad financiera y la profesionalización del sector hacendario estatal. Aunque el detalle puntual de cada ajuste depende de las evaluaciones de las calificadoras, la administración presentó este avance como una señal de mayor confianza institucional y orden financiero.
La renuncia de Farid Acevedo López, efectiva esta semana según reportes difundidos en redes y medios locales, cierra una etapa en la Secretaría de Finanzas en la que el gobierno de Salomón Jara ha buscado proyectar una imagen de austeridad, control del gasto y fortalecimiento de las capacidades recaudatorias del estado.
En paralelo, su nombre comienza a colocarse en el escenario universitario como un posible actor en la disputa por la rectoría de la UABJO, una contienda que podría perfilarse como uno de los procesos políticos y académicos más relevantes del próximo periodo en Oaxaca.


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