Denuncian presunto consumo de drogas, amenazas y opacidad financiera en Enfermería de la UABJO en Tehuantepec, Oaxaca

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Oaxaca de Juárez, Oax.– Presuntas omisiones ante denuncias de consumo de drogas entre estudiantes, amenazas contra alumnos, posibles privilegios académicos y cuestionamientos sobre el manejo de recursos públicos colocan bajo escrutinio a la Facultad de Enfermería de Tehuantepec de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), cuya dirección y Rectoría deberán responder por las condiciones en las que opera esta institución.

De acuerdo con denuncias de integrantes de la comunidad estudiantil, alumnos de séptimo semestre habrían sido señalados por presuntamente consumir sustancias ilícitas durante horarios de clases. Los estudiantes involucrados actualmente realizarían prácticas profesionales en la ciudad de Oaxaca, donde tienen responsabilidades relacionadas con la atención y el cuidado de pacientes.

Uno de los aspectos que más preocupa a los denunciantes es que la directora de la facultad Lic. Verónica López León, presuntamente tendría conocimiento de lo ocurrido e incluso de la identidad de los alumnos señalados, sin que hasta ahora se conozcan medidas disciplinarias o investigaciones institucionales al respecto.

Los estudiantes aseguran que existe material videográfico relacionado con estos hechos y señalan que, en lugar de iniciar una investigación para esclarecer lo sucedido, la directora habría reaccionado con molestia y presuntamente advertido sobre posibles expulsiones contra quienes conservaran o difundieran la grabación.

A estas acusaciones se suman señalamientos sobre presuntas amenazas e intimidaciones de los alumnos involucrados hacia sus propios compañeros, situación que habría generado preocupación entre quienes buscan que los hechos sean investigados.

¿La prioridad es investigar o silenciar las denuncias?

La gravedad del asunto no radica únicamente en lo que presuntamente habría ocurrido dentro de las instalaciones universitarias. También está en juego la responsabilidad que implica formar parte de una profesión dedicada al cuidado de la salud.

Los estudiantes de Enfermería que realizan prácticas profesionales tienen contacto con pacientes y participan en actividades que requieren concentración, preparación y responsabilidad. Por ello, cualquier señalamiento sobre un posible desempeño bajo los efectos de sustancias debe ser atendido mediante protocolos institucionales y evaluaciones correspondientes.

No se trata de estigmatizar a los estudiantes ni de condenarlos sin pruebas, sino de garantizar que quienes participan en la atención de pacientes se encuentren en condiciones adecuadas para desempeñar sus actividades.

Los cuestionamientos de la comunidad universitaria es clara, ¿qué medidas está tomando la UABJO para garantizar la seguridad de los pacientes y la formación profesional de sus estudiantes?

La Rectoría de la UABJO tampoco puede permanecer al margen

Ante estos señalamientos, la responsabilidad institucional no termina en la dirección de la Facultad de Enfermería de Tehuantepec. La Rectoría de la UABJO, encabezada por el rector Farid Acevedo López, también debe explicar qué mecanismos de supervisión existen y si tiene conocimiento de las denuncias.

Una universidad pública no puede limitarse a entregar títulos profesionales y presumir la formación de nuevos cuadros académicos. También tiene la obligación de vigilar la conducta institucional, garantizar espacios seguros para su comunidad y actuar cuando existen denuncias que podrían comprometer la calidad de la enseñanza y la seguridad de terceros.

Si la dirección de una facultad es señalada por presuntamente intimidar a estudiantes en lugar de facilitar el esclarecimiento de los hechos, corresponde a las autoridades universitarias intervenir, escuchar a las partes y determinar si existieron abusos de autoridad u omisiones administrativas.

El silencio de la Rectoría tampoco resolvería las dudas de la comunidad universitaria.

Remodelaciones, compras y vehículos oficiales bajo cuestionamiento

Pero las denuncias no se limitan al comportamiento de algunos estudiantes. La administración de la facultad también enfrenta cuestionamientos relacionados con el manejo de sus recursos económicos y materiales.

De acuerdo con los señalamientos, ante la próxima salida de la directora se estarían realizando remodelaciones en los sanitarios y diversas adquisiciones cuya planeación, autorización y justificación financiera no estarían suficientemente claras para algunos integrantes de la comunidad estudiantil.

Asimismo, se cuestiona el presunto uso de una camioneta institucional para actividades particulares, entre ellas supuestas visitas a establecimientos comerciales como Liverpool.

También existen dudas sobre posibles compras personales realizadas con recursos de la facultad y sobre las condiciones financieras y administrativas en las que será entregada la institución a la siguiente administración.

En este escenario, resulta necesario que la dirección presente información verificable sobre los gastos realizados, los contratos, las facturas, las autorizaciones de obra y los registros de uso de los vehículos oficiales.

Exigen investigación y transparencia en Enfermería Tehuantepec

La comunidad estudiantil exige explicaciones sobre los señalamientos de consumo de sustancias, las presuntas amenazas y el trato que reciben quienes denuncian posibles irregularidades.

Por ello, resulta indispensable que la Rectoría de la UABJO ordene una revisión integral de la Facultad de Enfermería de Tehuantepec, que contemple los siguientes puntos:

– Investigar las denuncias relacionadas con los estudiantes de séptimo semestre y revisar el material videográfico disponible.
– Determinar si existieron amenazas o intimidaciones contra estudiantes que denunciaron los hechos.
– Verificar que las prácticas profesionales se desarrollen bajo condiciones que garanticen la seguridad de los pacientes.
– Revisar los gastos, adquisiciones y remodelaciones realizados durante la actual administración.
– Auditar el uso de los vehículos y demás bienes institucionales.
– Garantizar que la entrega-recepción de la dirección se realice con transparencia y documentación comprobatoria.

La UABJO no puede exigir ética profesional a sus estudiantes mientras las denuncias sobre el funcionamiento de sus propias facultades quedan sin una explicación pública.

La directora tiene la obligación de responder por su administración, pero el rector también debe asumir su responsabilidad de supervisar lo que ocurre dentro de la universidad.

La educación pública no puede convertirse en un espacio de privilegios, intimidaciones o presunta opacidad financiera. La comunidad universitaria merece respuestas y la Rectoría tiene la obligación de darlas.

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