De patrullas eléctricas a Marketplace: Ray Chagoya malbarata patrimonio de Oaxaca de Juárez

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Oaxaca de Juárez, Oax.— Lo que alguna vez fue presentado como parte del equipamiento para reforzar la seguridad en el Centro Histórico de Oaxaca de Juárez hoy aparece convertido en un nuevo motivo de cuestionamiento para el gobierno municipal de Raymundo Chagoya Villanueva.

Fotografías muestran una unidad eléctrica tipo triciclo T3 Motion, con características similares a las utilizadas por la Policía Municipal de Oaxaca de Juárez, abandonada y aparentemente fuera de servicio. La unidad conserva elementos gráficos y el emblema institucional que permiten relacionarla con el parque vehicular de la corporación.

De acuerdo con el material proporcionado, algunas de estas unidades estarían siendo ofertadas actualmente a través de Facebook Marketplace, con precios que rondan los 3 mil pesos y bajo la condición de ser reparadas. Las imágenes incluso muestran intentos por ocultar parte de la identificación institucional de los vehículos.

El asunto resulta particularmente delicado porque no se trata simplemente de chatarra abandonada: se trata de bienes que fueron adquiridos con recursos públicos para cumplir una función específica de seguridad.

Un proyecto que terminó en abandono

Durante la administración municipal de Javier Villacaña Jiménez, en 2014, el Ayuntamiento incorporó unidades eléctricas al equipamiento de la Policía Municipal.

Una publicación de Quadratín de julio de 2014 documentó que el municipio entregó 61 nuevas patrullas, entre motocicletas, camionetas tipo pick up, vehículos eléctricos y automóviles utilitarios.

Otra información publicada ese mismo año señaló que las unidades eléctricas fueron colocadas en operación en el Centro Histórico para realizar recorridos de vigilancia y atención a ciudadanos.

Además, información posterior del propio Ayuntamiento señaló que durante la administración se compraron 61 vehículos destinados a la Comisión de Seguridad Pública, Vialidad y Protección Civil.

La cifra de 40 millones de pesos que se ha señalado como inversión relacionada con aquel proyecto debe, sin embargo, ser aclarada documentalmente por el Ayuntamiento: contratos de adquisición, número exacto de unidades, costo unitario, fuente de financiamiento, inventario y valor actual de los bienes.

Porque ahí está la pregunta que hoy debe responder Ray Chagoya:

¿Cómo terminó en un terreno, aparentemente abandonada y posteriormente ofrecida en Marketplace, una unidad que fue comprada con dinero público para brindar seguridad a los capitalinos?

El fantasma del Encierro Primavera vuelve a rondar al Ayuntamiento

El cuestionamiento adquiere mayor relevancia por los antecedentes inmediatos de la administración municipal.

Durante el gobierno de Francisco Martínez Neri, el llamado Encierro Primavera se convirtió en uno de los mayores escándalos relacionados con el patrimonio vehicular del Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez.

En 2022 fueron sustraídos del encierro cientos de vehículos y motocicletas que se encontraban bajo resguardo municipal. Las cifras difundidas en las investigaciones periodísticas y denuncias hablaron de 426 vehículos, 350 motocicletas y 34 bicicletas, además de otros bienes.

El Ayuntamiento presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado de Oaxaca en octubre de 2022 y, posteriormente, seis funcionarios fueron separados de sus cargos o presentaron su renuncia en medio de las investigaciones.

El propio municipio documentó que la Consejería Jurídica solicitó información sobre la supuesta venta de vehículos del Encierro Primavera, incluyendo quién autorizó la salida de las unidades, cuántos vehículos fueron afectados y si existió alguna contraprestación económica o en especie.

Más aún, el Plan Municipal de Desarrollo 2025-2027 reconoce que durante 2023 y 2024 se integraron investigaciones administrativas, entre ellas un expediente relacionado con la sustracción de vehículos particulares que se encontraban bajo resguardo del Encierro Primavera.

El caso tampoco puede darse por cerrado políticamente: en 2025 todavía se reportaba que el expediente administrativo relacionado con las irregularidades se encontraba en proceso y que dos exfuncionarios permanecían vinculados a proceso, aunque habían recuperado su libertad.

¿La historia vuelve a repetirse?

Y aquí es donde el gobierno de Ray Chagoya tiene una obligación que va mucho más allá de emitir un comunicado.

Su administración asumió el discurso de construir un “Gobierno de Territorio, Honesto y Transparente” y estableció como uno de sus ejes la seguridad y la justicia.

Por eso, si unidades que pertenecieron al patrimonio municipal aparecen ahora en el mercado informal, la explicación no puede limitarse a decir que son vehículos viejos o inservibles.

Porque si el Ayuntamiento pretende vender bienes públicos, no puede hacerlo como si se tratara de objetos personales de un funcionario.

Y si esas unidades son efectivamente inservibles, la pregunta resulta todavía más sencilla: ¿dónde están los documentos que acreditan su baja, su valor de desecho y el procedimiento mediante el cual fueron enajenadas?

El antecedente del Encierro Primavera debería haber dejado una lección clara: el patrimonio municipal no puede convertirse en una caja negra.

Lo ocurrido durante la administración de Martínez Neri generó acusaciones, investigaciones y procesos administrativos y penales. Ahora, que vehículos que alguna vez fueron utilizados para seguridad pública aparezcan presuntamente a la venta, aunque sean viejos o estén deteriorados, vuelve a colocar al Ayuntamiento frente al mismo dilema: transparencia total o sospecha pública.

Ray Chagoya llegó al Palacio Municipal prometiendo una ciudad ordenada, segura y próspera.

Porque después del escándalo del Encierro Primavera, lo último que necesita Oaxaca de Juárez es que el patrimonio público vuelva a terminar en manos privadas sin que nadie pueda explicar cómo ocurrió.

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